Mi madre prometió que tras la boda nos daría el piso de la abuela, pero todo cambió de repente
Nunca olvidaré el día en que mi madre me confesó que se divorciaba de mi padre y que se quedaría a vivir en el piso de la abuela, justo después de mi boda. Habíamos hablado tantas veces del futuro, de ese piso que sería nuestro hogar, y de pronto todo se desmoronó. Aún me pregunto si alguna vez podré perdonarla o entender por qué esperó hasta ese momento para decírmelo.