El día que mi madre ocupó mi casa y yo empecé a desaparecer
Nunca imaginé que cuidar de mi madre después de su caída me obligaría a luchar por un rincón de mi propia vida. Entre la culpa, las discusiones familiares y el cansancio de no tener intimidad, descubrí que el sacrificio también puede convertirse en una forma de abandono. Esta es la historia de cómo estuve a punto de volverme invisible en mi propia casa y de la decisión que cambió nuestra convivencia.