Mi mejor amiga fue madre y yo empecé a sentir que me borraba de su vida
Yo creía que la amistad con Marta podía resistir cualquier cosa, hasta que el nacimiento de su hijo convirtió nuestras conversaciones en silencios. Me avergoncé de mi rabia porque sabía que ella estaba agotada, pero también me dolía sentir que ya no quedaba sitio para mí. Esta es la historia de cómo intenté entender si querer a alguien significa esperar siempre o aprender a no desaparecer por acompañarlo.