Nunca quise ser madrastra, pero ahora lucho por una familia que no es mía
Nunca imaginé que la vida me pondría en el papel de madrastra. Cuando conocí a Luis, sabía que tenía dos hijos y que su exmujer seguía muy presente. Ahora, entre lágrimas y silencios, me enfrento cada día a la pregunta de si alguna vez seré aceptada o si siempre seré la intrusa.