Cansada de cocinar para Manuel: ¿Hasta cuándo aguantaré este sacrificio invisible?
Me llamo Carmen y llevo años atrapada en una rutina agotadora: cocinar cada día para mi marido Manuel, que se niega a comer sobras. Cada mañana me levanto antes del alba para preparar desayunos frescos, y tras mi jornada laboral corro a casa para que la cena esté lista. Estoy exhausta, incomprendida y me pregunto si este es el destino que merezco.