No quiero acabar sola bajo un puente: la historia de una madre y su hogar
Me llamo Rosario y, desde que mi nuera Valentina entró en mi vida, siento que mi hogar ya no me pertenece. Mi hijo Sergio y ella viven con su hija en un piso diminuto, y ahora me piden que venda la casa donde he vivido toda mi vida para financiarles la construcción de la suya. Entre el miedo a la soledad y el deber de madre, me debato en una encrucijada que amenaza con romperme por dentro.