Llaves que abren heridas: El precio de proteger mi hogar
Mi nombre es Clara y, desde que tengo memoria, mi madre, Carmen, ha sido una presencia imponente y controladora en mi vida. Ahora, casada con Alejandro y viviendo en Madrid, me enfrento a la presión de darle o no las llaves de nuestra casa a mi madre, una decisión que desata un conflicto familiar profundo. Entre el juicio de mi marido y los recuerdos dolorosos de mi infancia, me debato entre la lealtad y la necesidad de proteger mi propio espacio.