El apartamento de la abuela: herencia, culpa y amor en la Ciudad de México
La noche en que mi madre me llamó para decirme que la abuela Rosa se había perdido en el mercado, supe que mi vida cambiaría para siempre. Heredé su pequeño apartamento en la colonia Narvarte, pero con él vino la responsabilidad de cuidarla mientras su memoria se desvanecía. Entre el resentimiento de mis hermanos, el peso de la culpa y los recuerdos de mi infancia, aprendí lo que realmente significa amar y cuidar a quien alguna vez nos cuidó.