“Carmen, a partir de hoy dormirás en la salita”: Ser extranjera en mi propia casa
Me llamo Carmen y, a mis sesenta y cinco años, he dedicado mi vida entera a mis hijos. Ahora, relegada a un rincón de mi propio hogar por mi hijo Luis y su esposa Marta, me enfrento al dolor de ser invisible para quienes más he amado. Esta es la historia de cómo el sacrificio de una madre puede ser ignorado y cómo la soledad puede instalarse incluso entre las paredes que una misma construyó.