El eco de los silencios: una madre, una hija y quince años de heridas abiertas
Mi marido me abandonó cuando nuestra hija tenía solo dos años. Durante quince años, luché sola para sacarla adelante, enfrentando trabajos precarios y el juicio constante de mi familia. Ahora, a mis cincuenta y dos años, me enfrento a la acusación más dolorosa: que le robé a mi propia hija.