Un techo que ya no es refugio: una historia de aquello que se rompe para siempre
Nunca imaginé que el hogar por el que tanto luchamos mi hermana Carmen y yo se convirtiera en el escenario de nuestra mayor batalla. Esta es la historia de cómo la codicia y el miedo al abandono pueden arrasar con el calor familiar y dejarte solo frente a los escombros de la confianza perdida. Si alguna vez has sentido que la persona en quien más confías puede convertirse en tu mayor adversario, entenderás lo que sentí.