El día que dije basta: la historia de una vecina que aprendió a poner límites
Hoy fue el día en que me atreví a decirle a Carmen, mi vecina, que no podía seguir cuidando a su hija como si fuera mi obligación. Siempre he sido una persona dispuesta a ayudar, pero sus constantes peticiones y la falta de reciprocidad me han hecho sentir utilizada y agotada. Esta es la historia de cómo enfrenté el miedo al conflicto y aprendí a priorizarme, aunque eso significara romper la armonía del vecindario.