¿Puede un milagro durar para siempre? La noche en que mi hijo me devolvió la esperanza
Una noche, mi hijo Jacobo llegó a casa con algo que llamó un milagro. Yo, Zofía, viuda desde hace ocho años, no podía creer que la felicidad pudiera ser duradera. Esta es la historia de nuestras conversaciones, los conflictos familiares y mi lucha interna contra el miedo al cambio.