“Mamá, ¿puedo volver a casa unas semanas?” – Un refugio compartido entre madre e hija en medio de la tormenta familiar
Todo empezó con una llamada inesperada de mi hija, Paulina, pidiéndome volver a casa tras una fuerte crisis en su matrimonio. La convivencia nos obligó a enfrentarnos a viejas heridas y a los silencios que habíamos guardado durante años. Entre lágrimas, discusiones y recuerdos, descubrimos juntas la fuerza de la familia y la esperanza de un nuevo comienzo.