Cerré los ojos a sus mentiras hasta que la vida me obligó a abrirlos
Durante años ignoré las infidelidades de mi marido, pensando que era lo mejor para mis hijos y nuestra familia. Un accidente inesperado me dejó postrada y, desde esa cama, descubrí quién estaba realmente a mi lado. Esta es la historia de cómo el dolor me abrió los ojos y me dio el valor de elegir mi propia felicidad.