“Hijo, tendrás un hogar. Solo, por favor, cuida de tu hermana enferma”: Susurró mamá
Lo recuerdo todo como si fuera esta misma tarde: la habitación en penumbra, la voz de mi madre temblando y esas últimas palabras que cambiaron mi vida. Cada día me enfrento al peso de esa promesa, a la rabia y el amor mezclados, a la impotencia de ver a mi hermana Lucía luchar contra el mundo. Y ahora, con frecuencia me pregunto si mi sacrificio alguna vez tendrá sentido para alguien más.