La venganza de la abuela Laura en el supermercado: ¿merece la pena devolver el daño?
Nunca olvidaré el día en que sentí que mi dignidad se desmoronaba en la cola del supermercado. Decidí que no podía quedarme de brazos cruzados y tracé un plan para devolverle la humillación a ese dependiente insolente. Pero la vida, a veces, nos enseña que la venganza puede tener un sabor mucho más amargo de lo que imaginamos.