Lágrimas en el asfalto: El eco de una pérdida
Me llamo Dario y jamás olvidaré el instante en que la vida de mi familia se quebró en mil pedazos. Aquella mañana, el bullicio de mi hijo León se apagó para siempre, dejando un vacío imposible de llenar. Esta es la historia de cómo la culpa, el dolor y la búsqueda de respuestas me persiguen cada día.