Cuando mi hijo se fue de casa: confesiones de una madre española
Hoy abro mi corazón, porque aún pesa la herida: mi hijo, Pedro, escogió dejarlo todo, su esposa y su hijo, de un día para otro. Desde aquel día, cada rincón de la casa me recuerda su ausencia, pero sobre todo la tristeza de mi nuera y el desconcierto de mi nieto. Entre culpa y rabia, solo busco fuerzas para seguir adelante y preguntarme si pude haber cambiado su destino.