El pan de Lucía: Cuando el corazón pesa más que el oro
Una tarde, mientras me ahogaba en mi propia tristeza en una acera de Madrid, una niña desconocida me ofreció su único pan. Su gesto me hizo replantearme todo lo que creía saber sobre la vida y la felicidad. A veces, la mayor riqueza se esconde en los actos más humildes.