Tres meses de silencio: el verano que rompió mi familia
Durante tres meses, mi suegra, Eva, no me dirigió la palabra. Todo empezó cuando mi marido, Sergio, y yo decidimos irnos de vacaciones en vez de aportar dinero para la enésima reforma de su casa. Esta decisión desató un conflicto familiar que me hizo cuestionar hasta dónde llegan las obligaciones familiares y dónde empieza nuestra propia felicidad.