Acepté ser abuela a tiempo completo… y me perdí a mí misma
Me convertí en la abuela que todos necesitaban, pero nadie veía. Entre meriendas, deberes y noches sin dormir, mi vida se desvaneció en la rutina de cuidar a mis nietos. Ahora, lucho por recuperar mi voz y preguntarme si aún queda algo de la mujer que fui.