Cuando la familia se rompe: una historia de llaves y deudas en Madrid
Mi familia me cerró la puerta en la cara, cambiando las cerraduras de la casa donde crecí. En un acto de rabia y dolor, cancelé la hipoteca que yo mismo pagaba para ellos. Ahora me pregunto si alguna vez podremos volver a mirarnos a los ojos sin reproches.