El legado de Javier: Entre la herencia y las heridas familiares
Desde la muerte de Javier, mi vida se ha convertido en una batalla diaria. La herencia que dejó para nuestro hijo, lejos de ser un alivio, ha desatado la codicia y la envidia de la familia, poniendo en peligro nuestra paz y mi confianza en los que me rodean. Cada día lucho por proteger a mi hijo, preguntándome si algún día volveremos a sentirnos seguros.