¿Perdí a mi nieta por unos dulces?
Me llamo María y soy una abuela de un pequeño pueblo en la sierra de Madrid. Tras toda una vida dedicada al campo y a mi familia, un malentendido con mi yerno sobre unos simples dulces desató una tormenta que me arrebató a mi nieta Anabel. Ahora, entre la soledad y la culpa, me pregunto si el amor familiar puede sobrevivir a heridas tan profundas.