Mis hijos y nietos me han olvidado: nunca pensé en envejecer sola
Nunca imaginé que la soledad sería mi compañera en la vejez, pero así fue. Mis hijos y nietos, aunque viven cerca, apenas me visitan, y el silencio de mi casa se volvió insoportable. Sin embargo, un giro inesperado me hizo replantearme todo y descubrir fuerzas que no sabía que tenía.