Abuelo, ¿por qué no quieres que seamos felices?

Abuelo, ¿por qué no quieres que seamos felices?

Una noche, mi nieta Lucía me preguntó algo que me desgarró el alma: ‘Abuelo, ¿por qué no quieres que seamos felices?’. En ese instante, todos los errores y silencios de mi vida desfilaron ante mí. Esta es la historia de cómo el orgullo, los secretos familiares y las palabras no dichas casi destruyen lo más valioso: nuestro amor y nuestra unión.