La noche en que dejé de creer que los papeles protegían a los niños

Yo trabajaba en los servicios sociales de un ayuntamiento y creía que cada protocolo era una red de seguridad. Cuando una adolescente llamó a mi puerta aterrorizada por un hombre con poder, descubrí que los expedientes podían convertirse en una jaula. Aún me pregunto cuánto vale la justicia cuando quien pide ayuda no tiene influencias ni apellidos que abran puertas.