No abrí la puerta: el día que rompí el silencio en Navidad
Mi historia comienza en una Nochebuena marcada por la tensión y el agotamiento. Durante años, soporté visitas inesperadas de mis suegros y la presión de fingir felicidad mientras me sentía invisible en mi propia casa. Todo cambió el día que, por primera vez, no abrí la puerta y decidí priorizar mi bienestar.