La tarde en que mi hermana cerró la puerta y comprendí que no podía salvarla a la fuerza
Vi a mi hermana Clara transformarse en una desconocida detrás de las persianas bajadas de su piso, y sentí que cada intento por acercarme podía alejarla más. Quise protegerla de su aislamiento, de sus silencios y de una relación que parecía apagarla, pero ella me pidió que respetara una intimidad que yo temía que la estuviera destruyendo. Esta es la historia de cómo confundí el amor con la vigilancia y de la pregunta que todavía me persigue cada noche.