«Tráeme a los niños, pero no te olvides la cartera»: Cuando la familia duele más que la soledad
Me llamo Fermín y junto a mi esposa Carmen, hemos dedicado toda una vida a construir nuestro hogar en un pequeño pueblo de Castilla. Ahora, en la vejez, sentimos que nuestros hijos y nietos solo nos buscan cuando necesitan algo, y el amor familiar se confunde con el interés. Esta es mi historia sobre el dolor de sentirse útil solo como un cajero automático y la lucha por mantener viva la esperanza de un verdadero reencuentro familiar.