Cuando mi hija me dijo «mamá, me asfixias», entendí que mi forma de protegerla la estaba alejando de mí

Cuando mi hija me dijo «mamá, me asfixias», entendí que mi forma de protegerla la estaba alejando de mí

Yo creía que estaba salvando a mi hija de una relación que podía hacerle daño, pero terminé convirtiéndome en la persona de la que quería escapar. Me dolió descubrir que mis llamadas, mis consejos y mis advertencias ya no le sonaban a amor, sino a control. Aún me pregunto si una madre debe quedarse callada cuando ve venir una caída o si, al intentar evitarla, puede empujar a su hija al abismo de la distancia.