Cuando los desconocidos llaman a tu puerta: La noche que cambió mi vida en un piso de Carabanchel
Una noche cualquiera, cuando pensaba que lo peor era quedarme sin café, una familia desconocida llamó a mi puerta asegurando que ese piso era suyo. Aquella noche puso a prueba mis límites, mi confianza y mi sensación de seguridad. Desde entonces, no dejo de preguntarme cuán fina es la línea entre la hospitalidad y la protección de mi propio mundo.