Demasiado Bueno para Este Mundo: La Historia de Seis Almas Generosas
Desde el hospital, mientras escucho la lluvia golpear la ventana, repaso cómo mi vida y la de mis cinco amigos se torcieron por no saber decir ‘no’. Nuestra bondad, lejos de salvarnos, nos llevó a perderlo casi todo: familia, trabajo y hasta la dignidad. Ahora, con el corazón hecho trizas, me pregunto si la bondad sin límites es realmente una virtud o una condena.