La cabaña de la discordia: una herencia, una familia y el precio de los recuerdos
Recibí una cabaña destartalada de mi tía Viviana, y junto a mi esposa y mis hijos la convertimos en nuestro refugio. Cuando por fin logramos hacerla habitable y llena de vida, Viviana regresó reclamando lo que nos había dado. Entre lágrimas, discusiones y secretos familiares, descubrí el verdadero valor de la familia y el peso de las decisiones pasadas.