Después del divorcio juré no volver a amar, hasta que una tarde en Madrid todo cambió
Tras mi divorcio, me prometí no volver a confiar en nadie. Creía que el amor ya no era para mí, hasta que una tarde cualquiera, en una cafetería de Malasaña, un desconocido se sentó a mi lado y me hizo dudar de todas mis certezas. Ahora me pregunto si realmente se puede volver a empezar cuando el corazón está tan roto.