Mi hermana me exige la casa: el precio de la familia
El día que mi hermana Lucía me llamó para exigirme que intercambiáramos casas, mi mundo se tambaleó. Yo había luchado por mi independencia y por fin sentía que tenía un hogar propio, pero su embarazo y la presión familiar lo cambiaron todo. Ahora me enfrento a una decisión imposible: ¿ceder ante el chantaje emocional o defender mi derecho a la felicidad?