Noches en vela y olor a cocido: Confesiones de una madre española

Noches en vela y olor a cocido: Confesiones de una madre española

En una noche de insomnio, mientras preparo cocido para mi hijo, los recuerdos de mi exmarido y sus traiciones me asaltan. Entre el vapor de la cocina y el silencio de la madrugada, me enfrento a mis miedos, mis errores y la pregunta de si podría haber cambiado mi destino. Esta es mi historia de lucha, culpa y esperanza en el corazón de una familia española rota.

¿Por qué no hay cocido, mamá?

¿Por qué no hay cocido, mamá?

Cuando mi hijo Felipe, enfadado y decepcionado, preguntó por qué no había cocido en la mesa, sentí el peso de la ausencia y el cambio. Mi marido Darío y yo nos quedamos solos en nuestro piso de Vallecas, intentando encontrar sentido a una rutina silenciosa y vacía tras la marcha de nuestros hijos. Esta es la historia de cómo el vacío, los malentendidos y la búsqueda de un nuevo propósito nos enfrentaron a nosotros mismos y a nuestro matrimonio.