No plantaré demasiado. Sé que no me dejarás. Tu conciencia no te dejará ser perezoso.

No plantaré demasiado. Sé que no me dejarás. Tu conciencia no te dejará ser perezoso.

Desde que mi madre enfermó, el huerto se convirtió en el centro de mi vida y en el escenario de nuestras discusiones familiares. Mi padre insistía en que no debía esforzarme tanto, pero yo sentía que la tierra era mi única forma de mantenerme a flote. Ahora, mirando atrás, me pregunto si todo ese trabajo valió la pena o si simplemente huía de lo que realmente temía enfrentar.