La Silla Vacía en la Boda de Lucía
El día de mi boda, una silla vacía en la primera fila desató una tormenta familiar. Mi decisión de no invitar a mi madrastra, Carmen, hizo que mi padre, Manuel, llamara desesperado a mi madre, Elena, buscando una solución. Entre reproches, recuerdos y heridas abiertas, tuve que enfrentar el peso de mis elecciones y el verdadero significado de la familia.