Eché a mi marido y a mi suegra de mi casa – y no me arrepiento
Aquella noche de tormenta, escuché a mi marido, Sergio, y a su madre, Concha, conspirando a mis espaldas. Mi mundo se vino abajo, pero tomé la decisión más dura de mi vida: los eché de mi casa. Hoy, aunque me duele, sé que por fin me elegí a mí misma.