El día que mi madre decidió marcharse de casa
Nunca olvidaré aquella tarde de noviembre en la que mi madre, con la voz quebrada, anunció que se iba de casa. Mi familia se rompió en mil pedazos y yo tuve que aprender a sobrevivir entre silencios, reproches y la ausencia de quien más necesitaba. Hoy, años después, sigo preguntándome si alguna vez podré perdonarla… o perdonarnos.