¿Por qué tengo que ser yo la que cuide de ella? Una historia sobre heridas familiares que nunca sanan
Desde pequeña, siempre fui la hija invisible en mi familia. Cuando mi madre enfermó, todos esperaban que yo sacrificara mi vida para cuidarla, a pesar de que siempre prefirió a mi hermano. Mi negativa a hacerlo desató una tormenta que cambió para siempre el rumbo de nuestras vidas.