Me gasté todo el sueldo en un abrigo de diseñador: ¿egoísmo o necesidad?
Nunca olvidaré el día en que, cegada por una mezcla de rabia y deseo, gasté todo mi sueldo en un abrigo de diseñador. Mi familia dependía de ese dinero, pero sentí que necesitaba ese capricho para no perderme a mí misma. Ahora me pregunto si fue un acto de egoísmo o una llamada de auxilio.