La decisión más difícil: una vida entre cartas y silencios
Me llamo Lucía y nunca olvidaré la noche en que dejé a mi hija en el portal de una desconocida, con una carta temblorosa entre sus mantas. La desesperación me llevó a tomar una decisión que me arrancó el alma, pero que creí necesaria para salvarla. Ahora, años después, sigo preguntándome si el amor puede perdonarse a sí mismo cuando duele tanto.