Entre la culpa y el deber: La decisión que me rompió el alma
Tomé la decisión de ingresar a mi padre, Antonio, en una residencia de mayores porque ya no podía cuidarle sola. Mi familia me acusa de haberle abandonado y de haberle quitado lo único que le quedaba: su hogar y su gente. Ahora vivo entre la culpa, el dolor y la duda constante de si hice lo correcto.