Silencio entre madre e hija: Dos años de ausencia
Me llamo Clara y hace dos años que mi hija Lucía no me llama ni me escribe. Vivo sola en un piso antiguo de Salamanca, donde el eco de su ausencia retumba cada día más fuerte. Hoy, por fin, me atrevo a contar mi historia, con la esperanza de entender en qué momento se rompió el lazo más sagrado.