Entre las paredes de mi infancia: vivir con mi madre mayor y sentirme atrapada
Me llamo Carmen y, a mis 43 años, sigo viviendo en la misma casa donde crecí, cuidando de mi madre anciana. La convivencia se ha vuelto una mezcla de amor, culpa y frustración, mientras veo cómo mi vida parece detenerse. Esta es la historia de mis días, mis miedos y la búsqueda de una salida que no me haga sentir egoísta ni traidora.