A los 58, el amor vuelve: Entre la desconfianza y la esperanza
A los 58 años, creía que la vida ya no me deparaba sorpresas. Pero el amor irrumpió de nuevo, justo cuando mi hija Lucía más lo cuestionaba. Ahora, entre dudas familiares y la necesidad de ser feliz, lucho por demostrar que nunca es tarde para volver a empezar.