La Herencia de Deudas: Un Legado Inesperado
Desde pequeña, fui testigo de cómo mi madre, Isabel, vivía una vida financiada por otros. Nunca trabajó un solo día, confiando en la generosidad de sus adinerados acompañantes. Con el tiempo, su estilo de vida la alcanzó, y las deudas que contrajo se convirtieron en mi carga.