Mi madre quiso llevarse solo a uno de mis hijos de vacaciones, y ese día entendí que no iba a permitir que mi hija viviera el mismo dolor que me marcó a mí

Mi madre quiso llevarse solo a uno de mis hijos de vacaciones, y ese día entendí que no iba a permitir que mi hija viviera el mismo dolor que me marcó a mí

Todavía me tiembla el cuerpo al recordar la conversación en la cocina de mi madre, cuando me pidió que le pagara un viaje a la costa para irse solo con uno de mis hijos y dejar fuera a mi hija. Yo intenté hablarlo con calma, explicarle lo que esa diferencia podía romper por dentro, porque era exactamente la herida que yo arrastraba desde niña. Cuando vi que no iba a cambiar y que encima me hacía sentir culpable, tomé una decisión durísima: alejarme para proteger a mi hija, aunque me partiera el alma.